Un virus a la antigua usanza, nada de 'maldad' en nuestro equipo, nada de eliminación de ficheros, nada de replicas, sólo aplicar la ley de la gravedad a nuestro escritorio. Para causar esta agradable/sorprendente acción se utilizan los acelerómetros que montan los MacBook y MacBook Pro.
Más vale verlo.
Fuente | MacUser
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